viernes, 26 de abril de 2013

TEXTO 5

PAISAJE INFANTIL

Se ve un camino en medio de la soledad de la huerta murciana, donde termina una casa,  pero una casa abandonada, al lado de la cual, un árbol que crece sin conocimiento de todo lo que ha pasado a lo largo de su larga vida.

Esta idea me vino a la cabeza cuando vi a un niño pequeño, en su rato libre, dibujando el típico hogar o la típica casa abandonada en la montaña que todos dibujamos o hemos dibujado cuando teníamos esa edad.

Este seudónimo representa la gran inocencia que tienen los niños pequeños en cuanto a la realidad, porque ¿qué niño no ha dicho que esa iba a ser su casa cuando fuera mayor? Todo el mundo desea esa casa, pero los niños no se dan cuenta del gran sacrificio y de los duros momentos por los que estamos pasando ahora. Los pequeñines sueñan, los mayores ya no con lo que estamos pasando. ¿Quién no ha decidido volver a la infancia y poder volver a soñar?

Veo, veo. ¿Qué ves? Una cosita. ¿Qué cosita es? ¡Un cerezo! Debajo de él, hay un chico que, al mirarlo, provoca un destello de luz.
¿Quién soy? 

jueves, 25 de abril de 2013

HAIKUS

EN UNA NOCHE LLUVIOSA

La luna esconde
su cara más amable
tras velo de agua.

En las estrellas,
ya asoman escamas.
Peces de plata.


La luna clama
al silencio nocturno:
¡rayos, no veo!


(Emilia Morote Peñalver)

TEXTO 4


Mi objeto es alargado, hueco por dentro, de forma cilíndrica y acabado en boca. Su color varía en función del contenido, en este caso, marrón. En el centro, un estampado tiene que dice su nombre. Este objeto es de vidrio es y su tamaño varía en función de la fábrica de donde proviene, pero el contenido es el mismo. Se vende en mercados y suele estar rodeado de semejantes.

Escogí este objeto por la pura critica del “¿Por qué las personas beben algo que disminuye su vida, que, ya de por sí, es corta?”. Mi objeto hay gente que lo llama el elixir mágico de las fiestas, el cual feliz hace a todo el mundo; pero yo lo veo más como el que te corroe por dentro y te rompe una a una tus neuronas volviéndote, cada vez, más tonto. En mi texto, busco la razón que motiva a las personas que tienen vidas normales y saludables sin otra necesidad más que relajarse del trabajo continuo. “¿Por qué beber, emborracharse hasta perder el conocimiento, vomitar y levantar a la mañana siguiente con una resaca que cada paso te parece un bombo reventándote el oído?”  Yo creo haberla encontrado, pues yo mismo participo de esta tradición. La razón no es otra que buscar un sentido a esta vida insignificante entregándola al movimiento y olvido de penurias y presiones producidas por una sociedad tonta, corrupta y joven.

En la tienda, me encuentro
y tú vienes a por lo que llevo dentro.
A mí de verte me da un sobresalto
porque sé que esto es un asalto.
Esta noche voy a mi tumba
porque sé que esto es como una rumba,
en la cual, te doy todo lo que tengo
a cambio de tu contento.
Esta noche es paradisíaca, 
pero mañana tienes la resaca.
Entre alcohol, olvidas tus penas
porque te quedaste sin mecenas.

Compañero del solitario soy,
siempre lo puedo consolar.
Si me buscas, amor te doy;
solo me debes probar.
¿Sabes quién soy? La botella.

Para narrar mi seudónimo, aquí te dejo una historia, en la cual, cuento la historia de una botella de Ron Brugal desde su punto de vista.

Era de noche. Hacía buen tiempo, un clima ideal para salir a dar un paseo, pero yo una simple botella que me encuentro en lo alto de un estante nunca veré las estrellas de la noche, menos en la víspera de mi muerte. Y, de repente, ahí entra un viejo conocido que ya se había llevado varios amigos míos con él. Veo que entra con otro colega y los dos, apresurados, mirando el reloj todo el rato, hablan con el vendedor que me coge sin permiso y me deposita en una cárcel de plástico que sin oxigeno me deja, además con los vasos que son vidas vacías que solo lloran y con cubitos y sus sentimientos fríos.

Después, veo que con paso ligero encaminado voy a un lugar que parece ser mi tumba porque yo ya sabía lo que me esperaría. Aunque feliz estoy ya que al fin las estrellas pude ver por un momento me despiste enamorado al ver tal belleza en el cielo que en noche tan oscuras las estrellas con fuerza brillaban. En ese instante volví en mí ya que vi que poco a poco me quitaban la vida extrayendo de mí el “elixir mágico” que ellos decían que toda fiesta animaba. Yo vi poco a poco las transformaciones de las personas, que pasaban de ser ágiles, racionales y normales a ser un animal que solo bebe mientras en la otra mano agarra un cigarro o una tía despampanante. En ese momento me pregunte “¿Por qué beben si tienen la libertad de sus piernas, la capacidad de pensar y la oportunidad de experimentar el sabor de la vida sin necesidad de mi?”. Yo joven aun con más de la mitad de mi liquido interior no entendía el sentido de esta fiesta.

Luego, conforme avanza la noche empezaba a disminuir y, por lo tanto, a morir pero entusiasmado por descubrir el motivo que mueve a esta gente a probarme me aparto del sentimiento de ver las estrellas o de mirar cómo me iba agotando lentamente. Vi las vomiteras, las peleas de la gente y de mas barbaries con las quejas continuas de si la sociedad, el instituto, que si el dinero…

Entonces, lo vi claro el motivo del “¿Por qué?” las personas beben y no es otra cosa que el desahogo de poder expresar todos sus sentimientos restringidos y sus penurias. Ver a la gente feliz riendo de tonterías sabiendo que mañana les dolería la cabeza no les importaba, ya que estaban felices, riendo, cantando  y haciendo el tonto, todo sea dicho.

Finalmente, un borracho cuando ya me queda solo una pequeñísima parte de mí viene y me dice hoy estoy feliz, por fin, pude liberarme de tanto estrés y yo le conteste ¿estrés? De, ¡¿qué?¡ si eres libre para andar si tienes la suerte de poder disfrutar tu vida física y mentalmente con amigos, eliges tus propias acciones, puedes soñar con alcanzar tus sueños y hacerlos realidad pero ,en cambio, te dedicas aquí a emborracharte hasta el desmayo por olvidar algunas penas y poco a poco aceleras tu muerte, ya que la bebida es temporal, en cambio tus sentimientos puedes cambiarlos sentir nuevos y mejores. Además, un sentimiento agradable perpetuo es mientras que el alcohol no lo es.

 

TEXTO 3

Yo me identifico con un balón de fútbol. Siempre ando moviéndome, activo, siempre dando saltos, pero nunca sé donde voy a terminar. A veces puedo acabar bien, y otras muchas puedo acabar mal, solo depende de mi camino y las ganas con las que coja ese camino.

Yo soy ese balón que siempre está ahí, en los buenos y malos momentos, preparado para sacar lo mejor de la gente, algunas veces me puedo equivocar, pero siempre está bien intentarlo. Soy ese que siempre intenta ir en el buen camino, pero en muy pocas ocasiones lo consigo, siempre me desvío, aunque todo depende de con que ganas esté. Aunque también hay algunas veces, que por muchas ganas que tenga, siempre habrá alguien que intente pararme, pero yo lo tendré que seguir intentado hasta conseguir ser imparable, luchando en cada momento.

Soy eso que puedo hacer levantar a la gente de sus sillas y hacerlos gritar.
Soy ese que esta rodeado de miles de ojos viéndolo moverse por un campo verde. 
Soy ese que hizo grande a Iniesta e hizo ganar el mundial a España.
¿Quién soy?

TEXTO 2

¿Por qué la razón de un seudónimo? ¿Y por qué motivo debería dar una razón? Si no hay razón ninguna para justificar la soledad que sienten mis palabras cuando se escriben, si no hay razón ninguna más allá de que no hay imaginación, ni ya de mi cabeza tienden a salir pensamientos con los que poder llenar hojas y hojas de problemas, de buenos momentos... Aunque tampoco hay razón por la cual no escribir y encontrar tus recuerdos en un baúl, vacíos de sentido, porque no tienen sentido que estén en un baúl abandonados.

¡Saquemos la imaginación, la espontaneidad y la alegría de ese baúl, que los recuerdos no están para ser acumulados en el baúl que hay dentro de nosotros! Los recuerdos, los recuerdos están para escribirlos, y el baúl nos ayuda a retenerlos algún tiempo, pero nada más...

De verdad, por experiencia propia, debemos acabar con el baúl, ese baúl que es el mismo miedo a romper barreras que tenemos (a la hora de escribir, en este caso). Romper con él, que no se apropie de nuestras palabras, que seamos nosotros los que decidamos qué recuerdo queremos que lleve nuestro nombre. ¡Rompamos con el baúl y estaremos rompiendo barreras, porque, además, él nos ayuda, una caja de recuerdos, imaginación y algo más, algo que le falta al baúl, tú propio yo!

Mi baúl, para mí, es mi propia casa, es mi casa del saber, donde encuentro la imaginación necesaria para escribir, la inspiración para poder interpretar textos y elaborarlos e, incluso, me da la opción de ser espontánea, de atreverme con nuevos tipos de escritura. Es mi creatividad. Y, además, es la casa en la que me refugio cuando quiero evadirme de la realidad que, a día de hoy, convive con nosotros. Es una gran casa, es una mansión y es la mansión que todos deberíamos descubrir en nosotros mismos. Porque siempre buscamos refugio en nuestra casa cuando hay algún peligro, y no hay nada mejor que tener dos hogares, donde uno es de tu propiedad y, a partir de él, puedes conseguir muchos resultados.

Si vas a las maravillas, allí me encontrarás,
Si quieres verme, por Galicia me reconocerás,
puedes pensar con malicia y así lo adivinarás.









TEXTO 1

Me ha costado mucho encontrar algo que tuviera un significado para mí, algo que me definiera personalmente. Pero, después de tanto esfuerzo mental y más de una “llamada a la inspiración”, conseguí dar con la guitarra. Escogí la guitarra porque, además de que aprender a tocarla es una de las frustraciones de mi vida, vi, en ella, la sencillez y, a la vez, la altanería que buscaba. Pensé que era ejemplo de un objeto al que no le damos la importancia y el protagonismo que se merece, al igual que a muchas mujeres.


He de admitir que, aun habiendo encontrado mi seudónimo, no estaba muy convencida con mi elección ya que no sabía cómo expresarme a través de él. 

 
La guitarra, aparentemente, es un instrumento musical insignificante, como cualquier otro ; pero, si miramos más allá de su estructura con forma de ocho, su caja de resonancia y su mástil con cuerdas, podemos ver a una mujer con voz dulce que puede hacer estremecerse hasta a los hombres más rudos del mundo. A menudo, es utilizada para apoyar o acompañar; pero, otras veces, su presencia es imprescindible. Favorece la belleza de la comunicación a través de ella y de su corazón malherido por cinco espadas. Su fragilidad, en las manos de una persona, contrasta con la agresividad que puede llegar a trasmitir. Pasa desapercibida; pero, dentro, tiene un potencial que, cuando sale, deja con la boca abierta a más de uno. 


Yo, como una guitarra más que, paulatinamente, afinan para que dé lo mejor de sí misma, te dejo mi nombre escrito en estas líneas para que, sin hacer mucho ruido, puedas encontrarme. 


Finalmente, te presento una de mis muchas preocupaciones, que no sé si alguien, alguna vez, se habrá planteado: ¿qué haría el músico si su musa y compañera, un día, se marchara? ¿Qué haría si se quedara muda?