viernes, 26 de abril de 2013

TEXTO 14

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjZYIviorUQKmYPB2ym5TNo6feo5O4ABYfMU6YIDI2PKuR8mW0NKpujvABrYHIm2yZcPufwJ5Wjt_-UzpKXmWeaSbgqL3620s1vSB6_CnIwywdxOfNdrt53ddYSZ7oDP5AZgkl4AvZDlto/s1600/gato-tejado-bw2.jpgEl seudónimo que he elegido es el gato. Es de color negro, pequeño, ágil, nunca obedece a no ser que lo fuercen a ello, de hábitos nocturnos,  aventurero, más curioso de lo que aparenta, con muchas distracciones, siempre con hambre de más, muy amigable y con unas ganas incondicionales de pasárselo bien.


¿Por qué me identifico con este animal? Me cuesta dormir por la noche, admito que hago un poco lo que me da la gana, me entretengo con cosas con las que no debería, no me dejo ver muy a menudo, me arriesgo más de lo que debería, soy muy pesado, siempre tengo ganas de pasármelo bien y, a veces, me da por reflexionar aunque parezca que estoy durmiendo.
Pensativo, con el pensamiento lleno de fantasmas, no es quien dice ser, aparenta ser blando y vulnerable y ello le hace más inteligente. Esta condición le da ventaja, dura y sin piedad. No tropieza nunca en la misma piedra y aprende de sus experiencias y de las de los demás.

Sentado en mi tejado, observo, medito un rato y me pregunto: ¿Qué demonios ha pasado? Los jóvenes como yo son raros cuando respetan a su viejo gato. El de toda la vida. Ese al que tu vecina le da siempre de comer. Un gato del que se puede aprender  sobre lo más simple de la vida, viejas costumbres, siempre te intenta comunicar algo, hacerte aprender una lección, pero es repudiado. Y, solo cuando desaparece, se dan cuenta de que nunca perdió la confianza en ti, por más que le fallases.

Nunca escarmientan esos malditos humanos. A cada paso, te encuentras más basura. Pero aún no está todo perdido. La basura se puede reutilizar. Aprendiendo de los errores y de los mayores, llegaremos lejos. Pero les ciega sus ganas de consumir todo lo que llega a sus manos. Y, solo cuando son mayores, se dan cuenta de ello, pero ya nadie les escucha .Yo no puedo hacer nada, pues un gato joven soy...

Entre árboles me encaramo;
como en las piernas de mi amo.

De todo como y de todo bebo
cuando no estoy durmiendo.

Enamorado de las bolas de ovillo
juego con mi amo en el pasillo.

Y mala suerte doy
si de negro estoy
¿Quién soy?

1 comentario:

Unknown dijo...

Desde la primera sílaba de luna te puedo ver, mientras en tu casa no sabes que hacer,¿sabes ya quién puedo ser?
Esta es la adivinanza, la de arriba no vale