La montaña rusa es una atracción divertida, que tiene tramos
largos y cortos. A lo largo de ese viaje la velocidad va aumentando o
disminuyendo.
Desde hace tiempo, siempre me han gustado los parques de
atracciones. Si te pones a pensar en las miles de atracciones para montarse,
creo que sabría cuál elegir: la montaña rusa.
Cuando piensas en esa
atracción, lo que más te viene a la mente es una subida y bajada impresionante
de emociones. ¿Y si mi vida fuera una montaña rusa? Porque quizás lo sea.
Imaginarme que empezara
abrochándome el cinturón muy fuerte, como el primer abrazo que te dan tus
padres al nacer. Y que poco a poco fuera abriendo mis ojos y subiendo a lo más
alto, como si estuviera creciendo, y que al llegar a lo más alto, también te
puedes caer. Y cuánto más alta es la subida, la caída es peor.
Cuando pensé en la montaña
rusa, sabía que es la mejor cosa con la que puedo identificarme. Una vida llena
de trayectos largos hasta llegar a un sueño, el final de esa montaña rusa. Y
cuando menos te des cuenta lo que un día empezó ya ha acabado.
Cuando estés en lo más alto
Ríete, valora, disfruta,
Ignora
Sueña
Tómate todo el tiempo que haga falta
Impón
No dejes que nadie te pare
Ama, y sobretodo no dejes de sonreír.
¿Y has descubierto ya quién
soy?
No hay comentarios:
Publicar un comentario