domingo, 28 de abril de 2013

TEXTO 34


En realidad, no sé cuál fue el motivo por el cual elegí el seudónimo ''Zapato''. Quizá, porque me haga gracia que con tan solo unos pasos, podamos recorrer el mundo entero y hacer el camino de la vida, que, por cierto, ¿para qué está la vida si no es para reírse de ella? Total, nadie nunca saldrá vivo de ella, ¿verdad?

Por la definición de zapato entendemos que es un calzado que no pasa del tobillo, con la parte inferior de suela y lo demás de piel, fieltro, paño u otro tejido, más o menos escotado por el empeine. Ahora bien, mi definición es que nos hemos acostumbrado a llevarlos para protegernos, para no hacernos daño. El ser humano es un ser frágil e inseguro y, por ello, necesitamos una base para intentar parecer más fuertes. Me gustaría aclarar que un par de zapatos es más que un utensilio que sirve para protegernos los pies; también es una forma de mostrar nuestro estilo de vida.

A partir de mi definición, estoy totalmente de acuerdo con que la vida se mide por las veces que sonríes y disfrutas, así que ¡ponte los zapatos y cómete el mundo! Hazlo sin miedo, sin miedo a que te juzguen por tu forma de ser. Hazlo de la mano de alguien, ponle plantillas a tus zapatos encontrando a una persona que sepa darte amor, cariño, sinceridad y respeto; porque, sin esa base del zapato, no podrás recorrer el camino de la vida. Es necesario que pisemos los problemas y aplastemos el mal humor y las malas decisiones. Tras conseguir aplastar a los problemas, debemos vivir la vida a nuestra manera, sin miedo. Si vas a por ello, puedes equivocarte, puede costarte el coche, un par de dientes, puede que te hagas daño. Puede suponer el ridículo, el desprecio o la soledad. Pero, si vives a tu manera hasta las últimas consecuencias, quizá y solo quizá, llegues a ser quien eres.

No pierdas el autocontrol
al intentar descubrir mi nombre.
Es muy fácil; rima con zapatos de charol.
¿Sabes ya quién soy?

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