jueves, 25 de abril de 2013

TEXTO 2

¿Por qué la razón de un seudónimo? ¿Y por qué motivo debería dar una razón? Si no hay razón ninguna para justificar la soledad que sienten mis palabras cuando se escriben, si no hay razón ninguna más allá de que no hay imaginación, ni ya de mi cabeza tienden a salir pensamientos con los que poder llenar hojas y hojas de problemas, de buenos momentos... Aunque tampoco hay razón por la cual no escribir y encontrar tus recuerdos en un baúl, vacíos de sentido, porque no tienen sentido que estén en un baúl abandonados.

¡Saquemos la imaginación, la espontaneidad y la alegría de ese baúl, que los recuerdos no están para ser acumulados en el baúl que hay dentro de nosotros! Los recuerdos, los recuerdos están para escribirlos, y el baúl nos ayuda a retenerlos algún tiempo, pero nada más...

De verdad, por experiencia propia, debemos acabar con el baúl, ese baúl que es el mismo miedo a romper barreras que tenemos (a la hora de escribir, en este caso). Romper con él, que no se apropie de nuestras palabras, que seamos nosotros los que decidamos qué recuerdo queremos que lleve nuestro nombre. ¡Rompamos con el baúl y estaremos rompiendo barreras, porque, además, él nos ayuda, una caja de recuerdos, imaginación y algo más, algo que le falta al baúl, tú propio yo!

Mi baúl, para mí, es mi propia casa, es mi casa del saber, donde encuentro la imaginación necesaria para escribir, la inspiración para poder interpretar textos y elaborarlos e, incluso, me da la opción de ser espontánea, de atreverme con nuevos tipos de escritura. Es mi creatividad. Y, además, es la casa en la que me refugio cuando quiero evadirme de la realidad que, a día de hoy, convive con nosotros. Es una gran casa, es una mansión y es la mansión que todos deberíamos descubrir en nosotros mismos. Porque siempre buscamos refugio en nuestra casa cuando hay algún peligro, y no hay nada mejor que tener dos hogares, donde uno es de tu propiedad y, a partir de él, puedes conseguir muchos resultados.

Si vas a las maravillas, allí me encontrarás,
Si quieres verme, por Galicia me reconocerás,
puedes pensar con malicia y así lo adivinarás.









1 comentario:

EmiliaMoroteProfesora dijo...

El encuentro con la escritura como un hallazgo sorprendente. El baúl como símbolo de barreras que esconden miedos y de descubrimiento de lo fantástico, de su conocimiento acumulado y de su creatividad.Así, su autora esconde su nombre con un calambur.