Si cogemos la primera sílaba del nombre Guillermo,
príncipe de Inglaterra, y el apellido, formamos la palabra ‘guitarra’. El nombre, Guillermo, es
el nombre del príncipe de Inglaterra y se debe a que este es el país en el
cual me gustaría vivir. Tarra se debe a que, al unirlo con ‘Gui- de
‘Guillermo’, formaríamos ‘Guitarra’, que, aparte de tocarla, la identifico como
mi pasión hacia la música.
Os propongo algo. ¿Cambiamos las armas por guitarras? ¿Cambiamos soldados por músicos? ¿Cambiamos guerras por conciertos? Al parecer, la guerra se ha convertido en una forma de vida, una masacre de gentes que no se conocen, para provecho de gentes que sí se conocen pero que no se masacran. Me llamo Guillermo Tarra, soldado de la música… ¿Mi arma? ¡Mi guitarra!
Mi nombre es
descanso, es fiesta. Mi nombre es familia. Mi nombre es sencillo, pues pasas
por él cada semana. ¿Quién soy?
1 comentario:
Un trovador del siglo XXI: la música al servicio de la reflexión, del juicio crítico y de la rebelión solidaria. Porque, como dijo el poeta -Gabriel Celaya-, "la poesía es un arma cargada de futuro", un ejercicio útil y comprometido con la transformación, con la regeneración tan necesaria hoy, con la construcción de una sociedad más justa, más solidaria.
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